viernes, 19 de marzo de 2010

innovación en la prensa?



Javier Balauz (Oviedo, 1960), Premio Pulitzer de Periodismo en 1995 y Premio Nacional de Derechos Humanos en 2008, presenta el próximo 23 de marzo su proyecto periodístico P+DH.
No hace ni unos meses que otros proyectos voluntariosos han fracasado en el intento. No es fácil cambiar el modelo y sobrevivir desde la independencia. Pero va siendo necesario que otro modo de entender el periodismo se pueda ir abriendo camino, en especial en internet, donde se multiplica el ruido y la pesudoinformación sin contrastar.

Podéis ampliar la infrmación sobre el proyecto o sobre Javier Balauz, en Yorokobu:

http://www.yorokobu.es/2010/03/17/periodismo-humano-un-nuevo-modelo-de-prensa/
y también en: http://periodismohumano.com/proximamente/

http://www.youtube.com/watch?v=_w19BTB5ino&feature=player_embedded

http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Bauluz

martes, 23 de febrero de 2010

"ser pobre es muy caro"


Michael Chu. Foto de Consuelo Bautista.


Leo hoy en el periódico a Michael Chu y me pregunto qué fue más innovador, si los microcréditos o Google. Mejor ambas cosas, por supuesto, pero ¿si hubiera que elegir?

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Ser/pobre/caro/elpepiult/20100223elpepiult_2/Tes

miércoles, 16 de diciembre de 2009

innovador...según google



Hago una búsqueda: "innovador". Para que Google no me apabulle, solicito únicamente las nuevas entradas efectuadas durante las últimas 24 horas: 47.100. Es oportuno emplear la palabra que el vocabulario castellano dispone para esto: me "arroja" estas 47.100 entradas. Por el simple hecho de que el motor de búsqueda de Google, aunque ya sepa buscar entre imágenes, sigue atado a lo verbal, y donde lee "innovador" va y selecciona. Sólo significa que el listo de turno ha empleado esta palabra comodín, tan rimbombante en sus comentarios. Algo que estoy en difícil situación de cuestionar, dado que yo he hecho tres cuartos de lo mismo a la hora de ponerle título a este blog.

Cuesta cribar 47.100 entradas, y más cuando la esperanza de encontrar en alguna de ellas algo significativamente innovador es incierto.
Como es momento de balance anual y de hacer buenos propósitos de cara al año entrante, me propongo atravesar 2010 sin volver a divagar sobre lo obvio: que lo innovador se produce de uvas a peras.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

probador virtual

http://www.youtube.com:watch%3Fv=jDi0FNcaock&translated=1.webloc

Plantarse frente a un espejo/pantalla, y seleccionar con un click las prendas que deseas probarte y ver cómo te caen. Rápido y práctico para el cliente. Y sin el engorro que supone para el establecimiento tener que recoger las prendas y volver a plegarlas o a colgarlas en sus percheros. Y el ahorro de espacio destinado a probadores. (Un espacio que además de uso funcional, tanto juego ha dado en el cine. Vestida para matar, de Brian de Palma, por ejemplo. A nuestros nietos tendremos que explicarles esa secuencia. ¿Por qué se desvestían detrás de una cortina, abuelito? Y otro recurso menos para el cine porno.)

martes, 17 de noviembre de 2009

Innovar en la investigación para innovar de verdad


Innovación en la investigación/ Investigar en la innovación

Cuando utilizamos el término investigación, solemos atribuirlo a la específicamente científica o tecnológica. Solemos olvidarnos de las investigaciones menudas, frecuentes, y continuamente esgrimidas, que en términos sociológicos intentan arrojar luz sobre el comportamiento de usuarios y consumidores, y a las que tantas empresas dedican una fracción de sus recursos.
¿Son eficaces estas investigaciones? ¿Han evolucionado como requieren los nuevos comportamientos? ¿Pueden brindar datos útiles? ¿O estarán partiendo de esquemas ya obsoletos, midiendo aspectos irrelevantes, desatendiendo otros que nos podrían resultar más necesarios ahora? ¿Qué tiene esto que ver con la innovación? Mucho. No sólo porque las investigaciones deberían ser un magnífico instrumento para auspiciar la innovación al proveernos de datos que nos estimulen a pensar nuevas cosas, a atender de manera diferente a los colectivos de los que estábamos intentando averiguar algo (recordemos que el marketing es un instrumento para satisfacer consumidores y que para tal empeño necesitamos conocerles), es que al parecer la propia investigación, el sector de los investigadores que se dedican a proveer a los departamentos de marketing de datos y conclusiones (quizá más conclusiones que datos, ése es el mal tantas veces, atribuyéndose un talento para obtener conclusiones que quizá no siempre tienen, pero que les permite “aumentar” el valor, el supuesto valor de su intervención), estaría clamando por una renovación, por innovarse.
Resultaría que uno de los principals instrumentos para alentar la innovación, no sólo no estaría a la altura de las actuales circunstancias, sino que estaría siendo una rémora para la innovación.
Ismael Pascual, director de la unidad de negocio de bebidas carbonatadas de Coca Cola, considera que la investigación en nuestro país no ha evolucionado a la par que la sociedad, y de ello ha estado hablando en un encuentro (“La investigación a análisis”, organizado por AEDEMO, ANEIMO e ISOMAR).

Ismael Pascual opina que los individuos han dejado de ser de una pieza, que se comportan como si de hecho fueran diferentes individuos a lo largo de los momentos del día y de las circunstancias: “Existen roles, estilos de vida y actitudes, y la búsqueda de unas marcas u otras depende de en qué estado se encuentre la persona, y éste puede cambiar de la mañana a la noche”. Sin embargo, la mayor parte de la investigación sigue utilizando el target sociodemográfico.

Para Pascual, tampoco existen los productos tal como los define Nielsen. “Lo que hay son satisfactores de necesidades. Hay productos en distintas categorías Nielsen que satisfacen la misma necesidad, como por ejemplo los zumos y los refrescos, y sin embargo el research sigue hablando de categorías de producto”.

Pascual considera que determinado modo de enfocar la investigación es contraproducente para la innovación: “La primera vez que se prueba un producto es normal que no guste. Es el síndrome de la primera vez. Hay productos que necesitan más oportunidades o más tiempo y una investigación clásica se los cargaría a la primera de turno”.

Sí, Ismael Pascual ha cuestionado lo incuestionable, ha puesto el cascabel al gato, ha puesto en duda el rasero con el que se medían los comportamientos, y era el paso que era necesario dar para favorecer la innovación y el cambio, que es para lo que se inventaron las técnicas de investigación, pero que a menudo han servido a los más pusilánimes como coartada para impedirla.


http://www.yorokobu.es/2009/11/16/el-hombre-soltero-urbano-de-clase-media-ha-muerto-y-la-investigacion-no-lo-sabe/

viernes, 9 de octubre de 2009

No hay mucha, ni es fácil.

Dice Kawasaki: "el innovador o el emprendedor siempre deben ignorar el consejo de los negativos y de los necios, para quien casi todo es imposible". Ya que estos últimos días nuestro barrido por internet buscando iniciativas innovadoras no ha dado buenos resultados (demasiada fruslería calificada de innovación), al menos poder remitirnos a lo que dice Kawasaki, para que nos ayude a recordar aquello otro: "lo hicimos porque no sabíamos que era imposible". La tecnología, el capital, siendo tan relevantes para la innovación, apenas son nada sin la correspondiente actitud necesaria.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Incongruencias con las bolsas de la compra.


Me miran mal si al pasar por el super viniendo de algún sitio, aprovechando la ocasión, me llevo la compra en las ahora mal vistas bolsas de plástico. Antes me miraban bien (un hombre haciendo la compra, mira qué apañadito) Ahora en cuanto me ven poniendo las cosas dentro de una bolsa de plástico me miran mal. ¡Pero casi todo lo que meto en esa bolsa ya está a su vez metido dentro de otras bolsas que también son de plástico! ¡Los tomates, o la lechuga! ¡Y el solomillo y la panceta, el pollo y las butifarras, me las ofrecen en bandejitas de porexpan envueltas en film de plástico!!! Y por supuesto casi todo lo demás que viene envasado: los yogures, el agua, la miel, el champú...
Pago unos céntimos más y lo meto todo en unas bolsas biodegradables que me vende el mismo super. Pero no son tan evidentemente "ecológicas" como la que reproduzco en este post y algunos verdes radicales de mi calle me siguen mirando mal. Mientras, yo, rezo porque la dichosa bolsa ecológica no se me rompa como el otro día por culpa de que es mucho más endeble y menos resistente que las ahora proscritas bolsas de plástico indecente. El mismo plástico indecente que sigo llevando envolviendo todas las demás cosas que llevo dentro de la maldita bolsa ecológica que encima ni lo parece. Todo muy incongruente.

¿Me puede decir alguien dónde está la innovación de la que tanto se habla a todas horas? ¿Cómo es que las grandes cadenas de distribución, los Carrefours, los Mercadona, los Pryca, los Lidl, no han diseñado un modo totalmente diferente de empaquetar, envasar y presentar todos los productos que venden y se apuntan simplemente a esto de eliminar la bolsa final y de paso ahorrarse unos céntimos? ¿Y el Ministerio de Comercio, Industria y Alimentación?

Para alimentar este blog navego frecuentemente buscando innovaciones. La dichosa palabra se ha convertido en un talismán y todo el mundo la utiliza, pero innovación auténtica poca. Es lógico, innovar requiere dedicación, tiempo y esfuerzo. Como los inventos, no cabe esperar uno cada día. Pero sorprende que situaciones como ésta que ahora produce (obliga a) esta modificación de las costumbres, este cambio de hábitos, no haya contado con la debida atención de tantos involucrados y no se lo hayan tomado como lo que es: un reto a partir del cual innovar en todo el proceso y aprovechar el tirón, la oportunidad que brinda la eliminación de las bolsas de plástico, para transformar el modo de presentar y vender los productos de la "cesta" de la compra, una cesta que apenas la mitad de la gente utiliza porque los hábitos de la población, con la incorporación de la mujer al trabajo, ya no son los que habían sido.